Frenada regenerativa
El alternador recupera energía durante la frenada y la usa para cargar la batería. Reduce consumo y desgaste de pastillas.
La frenada regenerativa es la capacidad de un vehículo de recuperar energía cinética durante el frenado convirtiendo el alternador (o el motor eléctrico, en híbridos/eléctricos) en generador que carga la batería. En coches con motor de combustión equipados con sistema BMS (Battery Management System) — desde ~2009 en marcas premium, 2012-2015 en generalistas — el alternador eleva su voltaje durante la frenada (de 14,2 V a 15-15,5 V) para meter una corriente alta en la batería; en aceleración baja el voltaje (a 12,8-13,5 V) reduciendo carga del motor y consumo.
Esto somete a la batería a descargas y cargas profundas constantes que solo AGM soporta sin degradarse. En híbridos y eléctricos puros, el sistema es mucho más sofisticado: invierte el motor eléctrico para frenar el coche y recarga la batería de tracción de alto voltaje (300-800 V). Una conducción que aprovecha la frenada regenerativa (anticipar paradas, evitar frenazos bruscos) puede mejorar el consumo 5-10% adicional.